...Poco tiempo después se vinculó a los trabajos de carpintería, costura, talabartería, fontanería y artesanía que demandaba la construcción de instrumentos otro miembro del coro de Ingeniería, Carlos Iraldi, médico psicoanalista, pero cuya verdadera afeción consistía en descubrir sonidos extraños en las cosas cotidianas y hacer de cualquier objeto un instrumento. Iraldi acabó convirtiéndose en el luthier de Les Luthiers, y aún hoy es el encargado del taller. En aquellos tiempos era alumno de Masana en semejantes travesuras cosa que proclama en orgulloso latín su tarjeta de artesano- y ahora su más cercano colaborador es Carlos Núñez. Cuando se produjo el divorcio, Iraldi cerró filas al lado de los que se quedaron con Masana.
Fragmento extraído del libro “Les Luthiers, de la L a la S” de Daniel Samper Pizano.